Es verdad que en el Social Media y en el manejo de comunidades nada está dicho. Todo esto es relativamente nuevo y si bien existen usuarios con mucha experiencia alrededor del mundo, nadie podrá aseverar que estamos frente a una práctica madura.
Pienso que inexplicablemente tratamos de hacer más difícil lo que realmente no lo es. Siempre he dicho que el SM y el CM son temas de mucho sentido común. Claro, existen las tecnicidades propias de la actividad, pero nada para lo que no exista ya una aplicación.
Es casi una película de terror el que existan en estos días Responsables de Comunidad como el del Registro Civil del Ecuador. Me resulta indignante (y no porque atente contra la profesión que practico) sino porque no puedo entender cómo alguien puede cometer errores tan monumentales en una actividad que solo le exige SENTIDO COMÚN.
En la imagen ubicada al inicio de este artículo (cortesía de @diosdado350) pueden encontrar una pequeña conversación y entender a que me refiero. Resulta que un usuario (@amonjc) se dirige a la cuenta de Twitter del Registro Civil (@registrocivilec) pidiendo una opinión respecto al incremento en las tarifas que esta entidad cobra por sus servicios. Entonces, el CM de la institución le responde un conjunto de mensajes que realmente causan terror.
Es que no necesitas ser un experto en Community Management para deducir lo que está mal:
- Desde el primer mensaje de respuesta, el CM actúa a la defensiva y pelea con el usuario.
- No responde al requerimiento ni tampoco hace conocer la posición oficial de la institución frente al incremento de los cobros. Por el contrario, de una manera poco educada envía un mensaje sin pies ni cabeza y totalmente desatinado.
- No demuestra respeto por la más mínima norma de ortografía. Realmente parece que estuviese escribiendo una adolecente de 12 años.
- No se da en muchos casos, pero parece sorprendente que en esta ocasión ha sido el CM quien ha iniciado una pelea y posterior crisis.
Incrédulo tras lo que había leído, supuse que se trataba de una cuenta no oficial y me dirigí de inmediato a la página web del Registro Civil para constatar a que perfil se enlazaba desde allí. Sentí un gran escalofrió cuando comprobé que efectivamente se trataba de la cuenta oficial de Twitter de esta institución.
Para asegurarme y evitar que después todos se laven las manos, revise el código fuente de la web y le tome una pequeña captura:
Seguramente se tomará a este caso como una clara muestra de lo que NO se debe hacer en redes sociales. Será el punto de partida para muchos debates sin lugar a dudas, pero lejos de esto, es importante que las autoridades del Registro Civil tomen medidas urgentes al respecto.

