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Joven herido experimenta situaciones inimaginables mientras agoniza

La breve historia que les voy a comentar sucedió al sur de la ciudad de Quito, la escribiré en base a comentarios de familiares, puesto que mi cuñado estuvo presente durante los hechos tal como lo iré describiendo. No me he basado en algún reporte de la prensa y peor aun en alguna intervención del presidente, puesto que ha preferido callar tal como lo hizo en el caso de Natalia Emme.

Debo suponer que existen medios que cubrieron la notica y que presionados por la coartación de la libertad de expresión por parte del gobierno, prefirieron decir la noticia a medias o simplemente no darle mucha importancia, a la final, los implicados son gente muy pero muy pobre, no como la esposa del fiscal.

Hace pocos días, un estudiante de la Universidad Central que se encontraba al sur de Quito y que tiene una deficiencia visual (casi ceguera)  fue impactado por 3 proyectiles provenientes de las armas de fuego de miembros de la policía ya que, supuestamente, lo confundieron con un delincuente.

Dos de las balas ingresaron en sus piernas, producto de los impactos se desvaneció en el suelo y, el tercero, le impacto en el área media a la altura del estomago. Las heridas fueron graves pero por suerte no mortales, sin embargo, mientras se encontraba en el suelo luchando por su vida, este grupo de animales, perdón, policías, se le acercaron y lo golpearon utilizando sus armas.

El resultado fue muy grave, su nariz y pómulos estaban totalmente rotos, imagínense que sensación debe sentir una persona que siendo casi ciega, siente como le disparan tres veces y acto seguido le propinan una paliza. Todo esto en complicidad de la conciencia de estos gendarmes puesto que ellos sabían que este ciudadano no podía defenderse de ninguna manera, ¡No había necesidad de pegarle mientras yacía en el piso, a traición y sin honor!

Por la gravedad de las heridas lo transportaron de urgencia al Hospital del Sur, en este momento mi cuñado recibió una llamada solicitándole ayuda puesto que él había sido el profesor de derecho de este chico en el pasado, por lo que se movilizo al hospital de manera urgente.

Ya en la sala de espera del hospital, él no recibía atención alguna, pese a que literalmente se desangraba en el lugar. Lo único que hacía el personal de la casa asistencial era llegar, limpiar la sangre que se derramaba a borbotones, decir que no lo podían atender en ese momento y se marchaban.

Mi cuñado exigió en reiteradas ocasiones que le ayudasen debido a que estaba muriendo en el mismo lugar y a la vista de todo el público que se encontraba presente. Un doctor se acerco y dijo que no podía ayudarlo, que no había quirófanos libres y que si desocupaban uno él lo intervendría ahí mismo, en la sala de espera, sin importarle ninguna medida de sanidad o precaución… ¡imagínense!

Pasaron 3 horas de la llegada el hospital y este chico, con una fuerza inimaginable, seguía vivo y lo único que murmuraba era: “Perdón mama por hacerte pasar este mal momento” mientras algunas enfermeras se le acercaban y en el intento por controlar la hemorragia de la nariz le introducían metros y metros de gasa, produciéndole un dolor enorme y no cumpliendo su objetivo puesto que la sangre seguía saliendo, pero esta vez por sus oídos.

Mientras tanto, el personal seguía llegando al lugar, limpiaban la sangre y se marchaban. Después de muchas horas, al fin lo intervinieron y le trataron sus heridas. Al día siguiente el doctor dio una lista de medicamentos a los familiares que debían ser comprados puesto que el hospital no contaba con ninguna medicina y no podían hacer nada al respecto.

Quiero que por un momento se piense en la humildad de estas personas, al recibir una lista de medicamentos tan caros, era como pedirles milagros, una real lastima. Igualmente no existía comida en el hospital, así que los familiares debían llevarle algo de comer al paciente caso contrario moriría de hambre.

¿Creen que es justo que una persona que ha recibido, injustamente, golpes y balazos por parte de supuestos agentes del orden que deben precautelar la seguridad de los ciudadanos pero no son más que una sarta de animales, egocentristas y salvajes, espere más de 4 horas por atención medica mientras muere y se desangra en una sala de espera a la vista de todos?

Esto me recuerda al caso de la ciudadana francesa que por no tener plata murió en un hospital de la capital. Es igual de comparable a la experiencia que experimento la hija de una buena amiga de mi mama que sufría de tifoidea crónica y le fue negada la atención en la Clínica Internacional por no tener, al momento, un medio de pago.

También tiene una similitud de asombrarse (ironía) en cómo se está tratando a los pacientes de dengue en Guayaquil, mi hermana vive en la ciudad, y me cuenta (también se ve en la televisión) sobre las altas horas de espera que tienen que soportar los posibles portadores de esta enfermedad para ser atendidos.

No hace mucho en Gamavision (medio incautado por el gobierno) se mostro un reportaje sobre este particular y se hizo un reclamo puesto que los enfermos posaban uno encima de otro, por largas horas, sin recibir atención alguna y en condiciones infrahumanas, todo esto mientras en el lugar la temperatura puede subir a mas de 35 grados y no existe un triste ventilador siquiera.

Recuerdo, así mismo, las cadenas del presidente de esta involución ciudadana que se jactaba, con el pecho salido y la cara mirando al horizonte, de que su gobierno ha invertido como ningún otro en la salud del país, que hay hospitales públicos que ahora tienen más tecnología que las mas “prestigiosas” casas medicas del Ecuador.

A todo esto respondo que es verdad, este gobierno gozo de ingresos petroleros inimaginables y pudo gastar más en salud y también ha dotado a hospitales públicos de equipos que antes no existían en el país, sin embargo, ¿De que sirve malgastar la plata (porque no se puede llamar inversión a esto) en un sector en donde un ciudadano experimenta casos como el que les he contado?

¡Recuerden Ecuatorianos! Que fueron justamente los policías quienes recibieron un alza de sueldos muy significativa de parte de este gobierno. ¿Para qué? Para matar a balazos y golpes a inocentes mientras las cifras de delincuencia se han incrementado en el país de manera alarmante.

Estos casos demuestran que la solución al problema de la salud en el Ecuador no se limita a votar dólares en estas cloacas llamadas hospitales. No importa cuántos equipos se adquieran y cuantos bonos se regalen, si todavía la gente sigue muriendo sin atención en la sala de espera, ya sea de un hospital público o privado.

Así, este gobierno ha MALGASTADO el dinero de todos y ahora se pretende usar fondos del Ecuador depositados en papeles de ultra seguridad AAA en el exterior para sostener esta orgia de corrupción, persecución y aprovechamiento

¡Es que ya saben! La salud es de todos compañeritos…

A mí no me gusta la caridad

Crisis EconomicaRecuerdo que hace algunos meses o quizás años, cuando el presidente Rafael Correa estaba recién empezando su mandato, conversaba con un buen amigo quien estuvo con el movimiento Alianza País desde la campaña electoral.

Mi amigo, que solamente ayudo en la campaña de Correa con el afán de conseguir un puesto en su gobierno y que parece estar convencido con políticas de extrema izquierda, comentaba muy feliz el cambio de la ley de trabajo que favorecía sus intereses pues, en el medio de comunicación en el cual laboraba, por fin iba a ser parte de la nomina directa y no un empleado tercerizado.

Pocos meses después del cambio legal hubo muchos despidos masivos por parte de empresas principalmente del sector privado. Mi buen amigo no corrió con suerte y fue despojado de su trabajo.

Confié que esto le permitiría abrir los ojos, sin embargo, culpo a los directivos del medio por su despido y, si bien es cierto la decisión fue tomada por ellos, fue muy presionada por el ambiente político, social y jurídico que ya afectaba al sector empresarial en aquellos días.

Desde que Correa empezó su periodo presidencial, el sector privado no se ha dinamizado en nada, de hecho, existe una especie de recesión causada por la nefasta administración del presidente y sus colaboradores. Las empresas tienen miedo de realizar inversiones o cambios puesto que no confían en el gobierno o la gestión de Correa, ¡es un hecho! Sus políticas y decisiones ponen en incertidumbre las ya degradadas garantías (legales, legislativas, sociales, etc.) que deben existir para poder atraer a la inversión nacional o internacional.

Es de suponer que frente a este panorama muchas empresas del Ecuador decidieron recortar personal, no realizar inversiones o compras, no abrir nuevas sucursales, en fin, decidieron no tomar riesgos y ahorrar puesto que el futuro era nefasto.

Así pues, mi amigo había sido despedido pero como la ley lo amparaba (cambio de Correa) le dieron una llamativa indemnización con bonos incluidos puesto que amenazo con enjuiciarlos mediante el Ministerio de Trabajo.

Supongo que su manera de razonar y opinar era lógica, lo habían despedido, sin embargo, gracias a una ley modificada por la asamblea (títeres de Correa), logro obtener un finiquito más que satisfactorio lo que le permitiría subsistir por algunos meses hasta que Correa se acuerde de él y lo posicione en algún puesto público, al fin y al cabo él lo había ayudado en campaña (pensar que fue nada mas un coordinador de marchas y observador en los días de elecciones por lo que es fácil suponer que Correa nunca lo conoció si quiera).

Como es de imaginarse el puesto nunca llego, los amigos que lo motivaban en campaña ya habían desaparecido, le confió su futuro a la revolución ciudadana y lo dejaron en la calle mientras el dinero de la indemnización se acababa de a poco. Pese a todo esto su pensamiento no cambio en nada, de hecho, hasta ahora sigue aplaudiendo a Correa y sus decisiones propias de un enfermo mental (como él mismo se califico alguna vez).

Él recibió caridad y se dejo engañar, igual que tantos otros miles de Ecuatorianos indigentes que cobran su bono y están hipnotizados por el “bienestar” que Correa supuestamente les ofrece sin darse cuenta que son meros títeres y que el gobierno los usa con fines más obscuros.

A mi compañero le toco el futuro que algún día le predije, en la actualidad está alargando la enorme fila de desempleados del país, hasta el momento no encuentra trabajo y como yo sueña con días mejores puesto que mi suerte fue la misma y también estoy sin empleo.

Gracias a Correa encontró unos pocos dólares como caridad, pero no tiene futuro pese a que es un profesional graduado. En el último año los índices de desempleo en el país se han tornado alarmantes y solamente en los últimos 12 meses han existido más de 200.000 nuevos desempleados.

Yo no quiero ningún bono, no pido caridad, no pido un puesto por colaborar en alguna campaña política, no pido ingresar a alguno de los tantos nuevos ministerios o secretarias nacionales que incrementan el gasto público, no pido ser parte de esta revolución corrupta que mal gasta el dinero que ha tenido en ingresos y que no se iguala ni siquiera sumando lo recibido por los tres últimos gobiernos, no pido que Correa me contrate como chef ¡oh cierto! No soy Belga.

Lo único que pido es que el sector empresarial vuelva a confiar en el país y que se abra a nuevas contrataciones e inversiones, pido que esta inestabilidad social, jurídica, legal y legislativa termine de una vez.

Pienso que como van las cosas la única forma de conseguir esto es con la salida de Correa y de su grupo de trabajo de los altos mandos públicos. Lamentablemente esto no va a suceder ya que su intención es perpetuarse en el poder tal como lo hace su compañerito Venezolano.

Por mi futuro y el de muchos otros Ecuatorianos, pido que algún día Correa deje de ser presidente para ver si logro encontrar trabajo nuevamente.

¡Yo no pido caridad, pido trabajo!

Unidad 731: Tortura y muerte en Japón

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La Unidad 731 fue un programa del Ejército Imperial Japonés creado para la investigación y desarrollo de armas biológicas. Tuvo algunos años de vigencia durante la Segunda Guerra Chino-Japonesa y la Segunda Guerra Mundial.

Quizás no muchos conozcan sobre la existencia de esta unidad y de los actos atroces que se cometían dentro. La mayoría de personas conocemos historias sobre masacres y torturas en la época, pero principalmente ocurridas a cargo de los Alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Los científicos que trabajaron en la Unidad 731 realizaron varios experimentos con seres humanos, principalmente prisioneros de guerra, a los cuales se les practicaban autopsias mientras estaban vivos sin ningún tipo de anestesia, se les infectaba con enfermedades venéreas para analizar sus efectos, se probaban armas con el fin de analizar su impacto y demás actos de tortura y muerte.

Así como el Nazismo, los japoneses crearon esta unidad basados en la preponderancia de su raza frente a otras, con fines políticos, militares y totalmente encubierto. Lo lamentable es que muchos de los científicos que trabajaron en este escuadrón, al final de sus actividades, ocuparon altos puestos dentro de la política o milicia japonesa y solamente unos pocos fueron juzgados.

Me gustaría compartir con ustedes el documental que narra brevemente los hechos más importantes de esta unidad y recordarles que durante la Segunda Guerra Mundial, e incluso años atrás, existieron actos más atroces que los cometidos por Hitler y su ideología.

Es deber de todos el informarnos sobre estos hechos y velar porque nunca vuelvan a ocurrir. Tristemente, más de 10.000 personas murieron a manos de este escuadrón.